domingo, 7 de septiembre de 2014

Abris la boca y mi cerebro se pone en pausa.

La diferencia entre el problema real y el problema inventado es la paciencia.
Podría escuchar la misma situación la cantidad de veces necesarias para que el relator encuentre una solución.... siempre y cuando, sea este un problema real.
A quien no le gusta tener la atención del publico ante un relato? Nos encanta exagerar detalles y que nos observen con la boca abierta. Pero, es necesario inventar historias? Competir ante el problema del otro?
- Hola, tengo un problema, quisiera contarlo.
-Mira, yo tengo un problema mayor, asi que mejor cállate y escúchame a mi.
A veces no se si debería agarrar un palo de amasar y partirtelo en la cara o ponerte a hablar adelante de un espejo para que te des cuenta de lo patética que es tu situación.
"A oidos sordos , palabras necias" y  " A tus boludeces, cerebro en pausa"